Volver a empezar

Foto: Cazurro
Texto: Martin Gallego
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Nada es lo que parece, y sin embargo todo es lo mismo. No se porqué esta imagen me recordó una secuencia de cine, tal vez porque parece una escena muy bien compuesta, preparada, cosa que habla a favor del fotógrafo que la supo captar. En todo caso, el relato que me sugirió fué este:
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Volver a empezar
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¡Corten! dijo el director. "Ya está, señoras y señores, hemos acabado el rodaje. Les felicito a todos y todas y agradezco su colaboración". Todo el equipo aplaudió y se chocaron las manos o se abrazaron. La última escena había sido muy sencilla: en un plano fijo, el vagabundo, interpretado por el gran Jerónimo Valtierra, se despertaba en el banco tapado por un plástico azul. Se sentaba, miraba a unos turistas sentados en otro banco a la izquierda, se levantaba y salía de plano por la derecha. Se acabó. Jerónimo no se acostumbraba a verse con aquella pinta. El pelo largo y pringoso y la barba descuidada y enorme le hacían muy mayor. Aunque el no era jóven en realidad: "56 tacos bien llevados", pensó. Mientras esperaba para que le desmaquillaran, intentó imaginar cómo sería la vida de un vagabundo, pero al momento entró su secretario y soltó a saco: "Comemos aquí, y al restaurante vendrán los de El Pais para una entrevista. Luego volaremos a casa. Esta noche hay una gala a la que no dberías faltar y...."
Martín volvió al camerino sonriendo. Aquel había sido su primer trabajo después de muchos años. La monja que servía en el comedor de caridad le había dicho hacía unos dias: "Ves a ver a mi sobrino. Están haciendo una película y les hacen falta extras. Te cortamos el pelo y la barba y te buscamos ropa decente. Del resto ya me encargo yo, hablaré con él." Y Martín lo hizo así. Cuando iba para el Casting pasó por delante del vidrio de un aparador y se vió reflejado. No se reconocía. Ya no se veía viejo, encorvado, con el abrigo largo y varias capas de ropa debajo, con los bolsillos llenos de mil cosas que se iba encontrando, con la barba de varios años y el pelo largo y grasiento....Recordó las noches de frío intenso que el vino ayudaba a soportar, el miedo permanente a que le dieran una paliza, las ronchas y heridas en la piel por la falta de higiene, el sexo solitario, furtivo, o mas bien su ausencia....Llegar a verse así había sido cuestión de mala suerte. Nunca había tenido pareja, y cuando murió su madre se quedó solo. Cuando cerró la empresa y se le agotó el paro y los recursos, vendió la casita y se fué de alquiler. El dinero fácil, las malas compañias y la dejadez le llevaron primero a la ruina y luego a las deudas. Se tuvo que marchar......Hasta hoy. Se acabó de cambiar de ropa y fué a cobrar. Su papel fué muy sencillo: "Quédese sentado en el banco de la izquierda, junto con esta señora. Ustedes son unos turistas que miran un plano de la ciudad. Usted (le dijo a él) mire el papel y le señala algo a ella, que asiente. Así mientras dure la escena", le dijeron. Salió a la primera. Es curioso, pensó, es mi primera escena y la última de la película. Cuando le pagaron, sentía que era en realidad la vida que empezaba a devolverle lo que le había negado todos aquellos años oscuros. Al salir se dirigió a ver a la asistenta social, para que le ayudara a buscar un trabajo y un sitio donde vivir, tal como le había dicho muchas veces. Al pasar por delante de una floristería se le ocurrió comprar un ramito de margaritas a la hermana del comedor. "No creo que a Dios le importe," se dijo, "y si no fuera monja se iba a enterar, je je!", y con una sonrisa que iluminaba la calle como los faros de un coche, se dirigió al comedor a compartir su alegría.....

4 comentarios:

Pilar Marsà dijo...

Me ha encantado!
Y es que en el fondo..., ya que la superficie parece muy distinta..., soy una sensiblona.
Nada es lo que parece, como esta imaginada historia, que podria ser cierta...
Suerte. Pili.

fototraspi dijo...

Me ha gustado mucho, como el resto de los relatos.

Me parece fascinante como en unas pocas líneas describes una de las muchas historias que se esconden detrás de una foto.

Salva dijo...

Encantador relato, oculto bajo las lineas... es queriendo?? hay que seleccionar el texto para que se vea por alguna causa?

c.a.l dijo...

Muy buena fotografia y relato,al mirar la foto,compañia y soledad... y mucho más. saludos