¿Tienes un lago?

Foto: Lorena
Texto: Martin Gallego
.
.
Para escribir esta reflexión, que no relato, he tenido que reordenar mis pensamientos sobre la naturaleza, y creo que el ejercicio ha valido la pena. Sería bueno que todos tuviéramos un lago donde acudir de vez en cuando……
.

.
¿Tienes un lago?
.
Cierro los ojos y lo puedo sentir como si estuviera allí. El gris oscuro del agua fría, densa, que oculta abismos insondables donde moran los secretos del lago y donde imagino que se esconden las criaturas que nos roban los sueños y que de día se sumergen sabiendo que no los seguiremos. La cadencia adormecedora de las olas me tranquiliza y mi corazón acompasa sus latidos como si quisiera resonar al unísono con ellas, fundiéndome en una armonía natural como si estuviera en el seno de mi madre. Admiro las nubes fugitivas que pasan y se deshacen y se vuelven a formar en un ciclo inacabable y dinámico, convertidas en un espectáculo grandioso y cambiante que me hipnotiza y me hace sentir pequeño, insignificante, temporal. Las montañas están, permanecen inmóviles y reconocibles. Tan sólo cambian la piel con las estaciones en un ciclo vital sin fin, como una gran serpiente jorobada a la que veríamos moverse si pudiésemos acelerar el tiempo. El tiempo. No existe frente al lago, tan sólo yo y la naturaleza, tan sólo el cosmos y yo. El cosmos está dentro de mí y yo le pertenezco. Siento que soy parte de la tierra, y que a la vez la tierra está para mí. Gran engaño, puro egoísmo de criatura vanidosa. Saber de la muerte me hace buscar un significado a mi existencia, necesidad vital. No me cabe en la cabeza vivir para nada. La tierra me ignora, el cosmos me obvia como si no tuviera importancia, como si no fuera nada, como si estuviera de paso.…
De vez en cuando la vida hincha la bolsa de mi vanidad y la autocomplacencia amenaza con asfixiarme. Entonces pienso en el lago, cierro los ojos y por un momento puedo sentir que estoy allí. El lago me enseña a ser humilde.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre que contemplo un lago ocurre lo que describís...contemplarlos reubica, Es pasar de "La humanidad me pertenece" a "Soy una ínfima parte de toda esta inmensidad que ni se entera de mi revolución interior" Y cómo podría no enterarse? Y cómo podría enterarse? Todos necesitamos un lago.
Matín es realmente un honor para mí haber podido participar con una imágen, de tu maravillosa reflexión. Gracias por tu emoción, por la posibilidad de compartir este espacio y por haber reflejado esta sensación. Sinceramente MUCHAS GRACIAS.

LE MOSQUITO dijo...

No es fácil expresar un sentimiento, un reconocimiento, una comunión con nuestra propia humildad sin parecer soberbio. Es algo tan íntimo.
No es fácil, pero, a veces, nos (me) acercamos.